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Pornocronía 31


Corría el año 1987, un año complicado para Tonni Pesto, famoso actor porno ítalo-noruego, amante de la cultura Dark y que saltó a la fama a raíz de una extraña condición física que descubrió en el rodaje de su célebre film “Svart hår” o como se conoció en América Latina “El Vello Negro”. Todo comenzó cuando Toni filmaba la escena en la que las actrices debían adorar el pelo viril de su pecho antes de abordarlo salvajemente con variadas acrobacias sexuales, pero ocurrió que en el preciso instante en que ellas iniciaban las lujuriosas maniobras y sus manos se adentraban en el pecho del actor, Toni sufrió un estertor corporal que lo indujo a un trance del que salió solo, cuando sus compañeras dejaron de tocarlo. Al ser consultado por el director de la película sobre su extraño comportamiento, Toni le confesó que en cuanto las manos de sus compañeras de rodaje ingresaban a la masa capilar negra de su pecho, él comenzó a ver una luz muy fuerte y en pocos segundos viajó 33 años al pasado, exactamente al año 1954 y en esa realidad vivió una vida entera: Se vinculó a la naciente industria pornográfica de Noruega y conoció, sin darse cuenta que era su propia madre, a la actriz porno Rebbeca Samsara, de quien se enamoró, se casó y hasta llegó a tener un hijo que con el tiempo sería un famoso actor porno llamado Tonny Pesto.
Si bien la confesión era desopilante, ya que para todos los que estuvieron ahí, el trance había durado apenas unos pocos segundos. Más raro aún fue escuchar que su viaje no solo había sido hacia el pasado, sino que también había ocurrido hacía el futuro, exactamente 33 años, hasta el año 2020 pero que, de ese tiempo, solo recuerda cosas tristes, como que el mundo entraba en una terrible pandemia y que él moría viejo y solo, mirando una serie alemana sobre agujeros negros y viajes en el tiempo

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