Corría el año 1987, un año
complicado para Tonni Pesto, famoso actor porno ítalo-noruego, amante de la
cultura Dark y que saltó a la fama a raíz de una extraña condición física
que descubrió en el rodaje de su célebre film “Svart hår” o como se conoció
en América Latina “El Vello Negro”. Todo comenzó cuando Toni filmaba la escena
en la que las actrices debían adorar el pelo viril de su pecho antes de abordarlo
salvajemente con variadas acrobacias sexuales, pero ocurrió que en el preciso
instante en que ellas iniciaban las lujuriosas maniobras y sus manos se
adentraban en el pecho del actor, Toni sufrió un estertor corporal que lo
indujo a un trance del que salió solo, cuando sus compañeras dejaron de tocarlo.
Al ser consultado por el director de la película sobre su extraño
comportamiento, Toni le confesó que en cuanto las manos de sus compañeras de
rodaje ingresaban a la masa capilar negra de su pecho, él comenzó a ver una luz
muy fuerte y en pocos segundos viajó 33 años al pasado, exactamente al año 1954
y en esa realidad vivió una vida entera: Se vinculó a la naciente industria pornográfica
de Noruega y conoció, sin darse cuenta que era su propia madre, a la actriz
porno Rebbeca Samsara, de quien se enamoró, se casó y hasta llegó a tener un
hijo que con el tiempo sería un famoso actor porno llamado Tonny Pesto.
Si bien la confesión era
desopilante, ya que para todos los que estuvieron ahí, el trance había durado
apenas unos pocos segundos. Más raro aún fue escuchar que su viaje no solo
había sido hacia el pasado, sino que también había ocurrido hacía el futuro,
exactamente 33 años, hasta el año 2020 pero que, de ese tiempo, solo recuerda cosas
tristes, como que el mundo entraba en una terrible pandemia y que él moría
viejo y solo, mirando una serie alemana sobre agujeros negros y viajes en el
tiempo
De las tradiciones más excéntricas de Europa del Este podemos mencionar la doma porcina, una de las prácticas mas antiguas de la ciudad de Zaporiyia en Ucrania. De aquella competencia, los más ancianos narran aún las historias de las imbatibles hermanas Aloysha e Irina Polyakova, quienes entre 1908 a 1914 fueron las indiscutibles campeonas en la ciudad y en los certámenes regionales. Cabe mencionar que el secreto de las hermanas nunca fue develado, aunque algunos sospechan que sus victorias se debían a la simpática Aloysha y su destreza con los pies, con los que realizaba unas placenteras caricias en el hocico del animal mientras era montado.

DARK?
ResponderEliminar