Entre las investigaciones más importantes sobre el amor se encuentra la emblemática “Gradación Arnaud,” uno de los aportes más significativos de la Escuela de Estudios Positivistas de Lyon. Este estudio, producto de la infatigable experimentación del matrimonio conformado por Jacques e Isabelle Arnaud en 1912, demostraba la relación entre la erección de los pezones femeninos y el biomagnetismo planetario. Básicamente, el experimento consistía en destapar los pechos de una mujer y, mediante la observación de los pezones, describir su orientación inducida por dicho magnetismo. Con ello, se revelaban los sentimientos de la dama, pudiéndose demostrar el grado de intensidad amatoria al trazar una línea que uniera esa parte de la anatomía mamaria femenina con un panel que describía los grados de intensidad del fenómeno en cuestión. Este estudio tuvo un gran auge hasta que, en 1964, la escuela deconstructivista refutó la paridad entre ambos pezones, señalando las diferencias de intensidades existentes en cada uno y que dicho fenómeno era diametralmente opuesto, por no decir inexistente, al observar los resultados en los pezones masculinos.
De las tradiciones más excéntricas de Europa del Este podemos mencionar la doma porcina, una de las prácticas mas antiguas de la ciudad de Zaporiyia en Ucrania. De aquella competencia, los más ancianos narran aún las historias de las imbatibles hermanas Aloysha e Irina Polyakova, quienes entre 1908 a 1914 fueron las indiscutibles campeonas en la ciudad y en los certámenes regionales. Cabe mencionar que el secreto de las hermanas nunca fue develado, aunque algunos sospechan que sus victorias se debían a la simpática Aloysha y su destreza con los pies, con los que realizaba unas placenteras caricias en el hocico del animal mientras era montado.

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